
La mayor parte de su cara frontal está ocupada por una pantalla táctil de 3,2 pulgadas y 640 x 360 píxeles de resolución. En comparación con el iPhone (3,5 pulgadas y 480 x 320 píxeles), ofrece un tamaño ligeramente menor a cambio de más resolución para vídeo y navegación web. El panel es capaz de reproducir 16 millones de colores y lanza una respuesta vibratoria sobre la yema del dedo a cada pulsación.
Pantalla, música y diseño. Tras apostar fuerte por estas tres bazas, el Nokia 5800 XpressMusic opta por potenciar el resto de su equipamiento de forma distinta al iPhone.
Como vemos, un apuesta muy fuerte la que ha realizado Nokia. Sobre todo, porque consigue un terminal completísimo sin cometer el error en el que, hasta ahora, estaban cayendo todos los fabricantes con sus “iPhone killers”: el precio. Veremos qué resultado da este Nokia 5800 XpressMusic en las tiendas.

